Cómo regar las plantas de interior

Las 5 preguntas que debes hacerte para saber cuánta agua necesitan, y cuál es la forma más adecuada para regarlas

 

Las plantas de interior, en general, son de fácil mantenimiento. Aunque cada planta tenga sus propias necesidades.

El factor que suele resultar más complicado es el riego. Saber cuánta agua necesitan, cada cuánto dársela y cómo. Porque para esto no hay recetas hechas, solo preguntas que puedes hacerte para tomar buenas decisiones.

Y es que la cantidad de agua necesaria dependerá de factores como la exposición a la luz, temperatura y humedad de la casa, la época del año…

Para orientarte te explicamos las 5 preguntas que debes saber responder para tomar una buena decisión, y disfrutar de una auténtica Urban Jungle.

1.¿Cómo puedes saber cuánta agua tienen?

 

Antes de saber cuánta agua añadir, tendrás que averiguar cuánta agua tienen. Existen dos métodos para saberlo, qué recomendamos combinar:

 

Comprobar el peso

 

Si levantas la planta (maceta incluída) y notas que pesa muy poco, seguramente la tierra esté muy seca.

Y si pesa tanto, que al agarrarla con una sola mano te cueste sostenerla, seguramente esté encharcada.

Entre un punto y otro, hay un rango de humedad perfecto, que irás conociendo con la práctica. Y mientras no consigues cogerle la medida a este sistema, te recomendamos que lo complementes con el siguiente método.

 

Introducir el dedo en el sustrato

 

Consiste en meter el dedo índice en el sustrato, todo lo que puedas  (excepto si es una macetita pequeña, claro). Y comprobar si el sustrato está completamente seco, húmedo, mojado, o encharcado.

Es una información que averiguarás en cuanto lo lleves a la práctica. Puedes coger una maceta llena de sustrato, sin planta, y hacer ahí tus pruebas. Añadiendo poco a poco agua, hasta que notes la diferencia entre húmedo, mojado, o completamente encharcado. Te aseguro que lo notarás. Y para ver cómo sería ese sustrato seco, déjalo al sol unos días, e introduce el dedo (si puedes) para notar su textura.

Es imprescindible que desarrolles la habilidad de conocer la cantidad de agua que tienen tus plantas, y te aseguro que enseguida sabrás qué necesitan.

 

2.¿Qué tipo de plantas tienes?

 

Siempre es recomendable conocer las necesidades de las plantas de nuestra casa, para poder cuidarlas como se merecen.

Al menos saber cuáles son sus necesidades hídricas, para no matarlas ni por exceso ni por defecto.

 

Suelen clasificarse en:

Plantas de riego escaso

 

Un riego al mes será más que suficiente para las plantas que necesitan poca agua. Aunque ten en cuenta el resto de aspectos a observar, por si tuvieses que hacer algún riego adicional.

Hay que dejar que el sustrato se seque completamente entre riegos.

Estas condiciones las tienen plantas como cactus y suculentas, y algunas rizomatosas, como Aspidistras o Esparragueras.

Montón de suculentas

Plantas de riego escasa a moderado

 

Las plantas podrán resistir un sustrato seco, pero durante un breve periodo de tiempo. Por lo que cuando esto ocurra, deberás regarlas de inmediato.

Entre estas plantas están la mayoría de las palmas, como dracaenas; las de raíces gruesas y carnosas, como potos; y aromáticas de secano como tomillo, romero o lavanda.

Dracaena

Plantas de riego moderado

 

El sustrato deberá secarse parcialmente entre riegos, pero siempre manteniendo húmedos aproximadamente 2/3 del recipiente.

La forma de comprobarlo es introduciendo el dedo en el sustrato 2 o 3 cm, si esta capa está seca, es conveniente regar de nuevo. Añadiendo agua poco a poco para asegurar que no la regamos en exceso.

En este rango entran la mayoría de plantas de interior de hoja, así como helechos, orquídeas, o ficus.

Pilea

Plantas de riego abundante

 

Son plantas que necesitan el sustrato siempre húmedo, pero esto no quiere decir que puedan vivir en un sustrato que esté encharcado.

Se benefician de riegos frecuentes, sin llegar a empapar por completo el sustrato.

Encajan en esta categoría la mayor parte de plantas tropicales, como las Monsteras. Que se beneficiarán además si se pulverizan también sus hojas, para incrementar la humedad ambiente. Se clasifican aquí también otras plantas de suelo húmedo, como el bambú.

Monstera

Y si tus plantas están brotando o floreciendo, y si tienen una gran cantidad de hojas, será recomendable aumentar la frecuencia de riego, para que no se sequen las hojas o se caigan las flores.

Además, podrá ser de gran ayuda la tabla que está incluída en el descargable “Cómo crear un espacio verde en tu balcón o terraza”. En ella encontrarás hasta 60 especies diferentes con sus necesidades hídricas detalladas, así como sus necesidades de sol y temperatura. Si quieres descargarlo, haz click en este enlace:  Aquí

 

3.¿Dónde están situadas tus plantas?

 

Cada planta de tu hogar necesitará una cantidad de luz diferente. Es por eso, que algunas deberán estar junto a las ventanas más expuestas al sol, y otras, donde solo les dé la luz de forma indirecta.

Esto marcará la cantidad de agua que consumen las plantas, y la velocidad a la que se seca el sustrato.

Cuanto más soleado sea el sitio, o más expuesto a la luz, el ambiente será más cálido y más rápido se evaporará el agua. Por tanto, serán plantas que requerirán riegos más frecuentes.

Esto es válido también si las plantas están situadas cerca de radiadores encendidos, ya que tanto el agua del sustrato como de las células vegetales, se evaporará a gran velocidad, pudiendo provocar quemaduras en las hojas.

En este caso, también es recomendable pulverizar alrededor de las plantas para humedecer el ambiente. Puedes usar cualquier pulverizador GreenCity con la boquilla de gota fina, lo que humedecerá el ambiente sin empapar las superficies.

Y si ves que aún con riegos frecuentes las hojas languidecen, es buena idea buscar un nuevo sitio más fresco, al menos hasta que baje de nuevo la temperatura exterior.

plantas en el salón

 

4.¿Qué tipo de sustrato y macera tienen?

 

Cuanta más materia orgánica y arcillas tenga el sustrato utilizado, mayor acumulación de agua retendrá. Esto es beneficioso si no queremos estar pendientes de los riegos a menudo. Pero tiene una complicación: es muy fácil saturarlo de agua, produciendo encharcamientos que podrían provocar asfixia y podredumbre en las plantas.

Por eso, el mejor sustrato debe tener tanto materiales que retengan el agua (compost), como otros que aireen la mezcla, para evitar los temidos encharcamientos (fibra de coco).

En la formación gratuita que ofrecemos por la compra de cualquier pulverizador GreenCity, podrás ampliar información sobre el sustrato más adecuado. Allí encontrarás un vídeo específico que resolverá tus dudas sobre cual es el mejor sustrato y cómo cuidarlo.

Si el sustrato de tus macetas contiene turba, deberás tener cuidado, porque tanto si se seca como si se encharca, pierde sus propiedades físicas. Esto complicará luego el riego y el cuidado de tus plantas.

La maceta utilizada también influye en la frecuencia de riego. Ya que materiales porosos como terracota o geotextiles, permitirán una rápida evaporación del agua del sustrato. Por lo que habrá que reponerla más a menudo.

El tamaño del recipiente también es importante, puesto que los recipientes más pequeños, acumulan menos agua. Sobre todo si este no es proporcional al tamaño de la planta. Sin duda, una planta grande y frondosa en un recipiente pequeño, necesitará varios riegos semanales en las épocas más calurosas.

5.¿En qué época del año estamos?

 

En primavera y verano, debido al calor y a una mayor actividad metabólica de las plantas, las necesidades hídricas serán mayores. Sobre todo para las plantas de interior situadas junto a las ventanas.

Cuando la temperatura exterior comienza a descender, los riegos también deben espaciarse ya que el consumo de agua será menor.

Y cuando llega el invierno, la actividad metabólica de las plantas se queda en mínimos, entrando en descanso vegetativo. Lo que provoca que el consumo de agua sea prácticamente nulo.

Aunque no conviene despistarse, sobre todo en ambientes con muchas horas de.

 

Las mejores formas de regar tus plantas

 

No, la mejor forma de regar no es echar agua desde arriba cayendo sobre el sustrato desde una jarra o una regadera. De hecho, es bastante perjudicial para tus plantas, y tiene algunos efectos secundarios.

El sustrato, dependiendo de su composición, tiene una velocidad concreta de absorción del agua. Por lo que si añadimos mucho líquido de golpe, y el sustrato retiene lentamente el agua, esta saldrá enseguida por los agujeros de drenaje. Dando la falsa sensación de estar regada, cuando en realidad apenas le ha dado tiempo a absorber el agua.

Además, aplicar una gran cantidad de agua de golpe, compactará el sustrato, dejándolo sin macroporos dónde alojar oxígeno. Y al no poder respirar las raíces, se pudrirán.

Por tanto, las mejores formas de riego serán aquellas que se adapten a la velocidad de absorción de agua del sustrato. Y son:

Riego por pulverización

 

Es la técnica que recomendamos para el mantenimiento habitual de tus plantas. Ya que permite aplicar agua poco a poco, cubriendo toda la superficie del sustrato, sin  compactarlo.

Con los pulverizadores GreenCity, puedes elegir regar con la boquilla regulable más abierta o más cerrada, en función de la cantidad de agua que necesitan tus plantas. Y si crees que el sustrato está bien regado, pero ves que necesitan refrescarse, puedes poner la boquilla de gota fina. Pulveriza como una nube, y aumentará la humedad sin peligro de encharcar el sustrato.

Tienes los diferentes modelos aquí

Puedes elegir el que mejor se ajuste a la cantidad de plantas que tienes, hay modelos entre 0,7 y 5 litros de capacidad. O también elegirlo según la altura a la que están tus plantas, ya que los modelos con manguera y lanza te permitirán llegar a las macetas más altas. Sin tener que subirte a una silla o estar bajando la maceta. Eso ya no es necesario.

C2 con lanza y boquilla regulable
C2 con lanza y boquilla regulable, incorporando humus diluido al sustrato.

 

Riego por inmersión

 

Está técnica es muy buena también, pero requiere un gran esfuerzo al tener que mover todas las plantas cada vez.

Consiste en sumergir cada maceta en un recipiente con agua, cubriendo al menos hasta la mitad de la altura de la maceta.

Si esta flota, no hay que forzar para sumergirla. Debes sujetarla hasta que haya absorbido agua suficiente como para hundirse por sí misma.

Sabrás cuándo sacar la maceta del agua, usando las dos técnicas que hemos visto: la del peso y la del dedo. Existe otra técnica, que consiste en observar y esperar a que no se aprecien burbujas en el agua. Pero con perfeccionar las dos primeras técnicas, ya tendrás el éxito asegurado.

Al sacar la maceta del agua deberás esperar a que el sobrante caiga al recipiente. Ya que si se acumulase en el plato, podría favorecer la proliferación de hongos, la podredumbre de las raíces o la aparición de mosquitos.

Dado el tiempo y el esfuerzo que requiere, la recomendamos únicamente para plantas que se han secado demasiado y cuesta humedecer de nuevo el sustrato.

O como práctica a realizar una vez cada temporada, para asegurar que todo el sustrato de la maceta se humedece por igual.

En esta publicación hemos querido compartir los mejores métodos de riego, y las indicaciones para que sepas cuánta agua demandan tus plantas. Con 5 simples respuestas, tendrás toda la información que necesitas para mantener verdes y vigorosas tus plantas de interior.

Y si aún no tienes un buen pulverizador con el que llegar fácilmente a todas tus plantas, en este enlace elige el más adecuado a tus necesidades. https://greencitymatabi.com/pulverizadores-greencity/

 


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